24 marzo, 2009

Hōnen Matsuri – Festival del Pene en el Santuario Tagata.


El 15 de marzo de cada año se celebra en el Santuario Tagata, el Hōnen Matsuri (Festival de la Fertilidad) o Festival del Pene, como se le llama comúnmente. El Santuario Tagata se encuentra en la ciudad de Komaki, situada al norte de Nagoya en la Prefectura de Aichi.

Se dice que este festival tiene más de 1.500 años de antigüedad y se rinde tributo a la deidad Takeinadane-no-mikoto, para rogar por la fertilidad de la tierra, hombres y mujeres. Entre las cosas más características de este festival está la procesión de un pene gigante de madera de más de 2 metros de largo.

En el Santuario Tagata se pueden encontrar muchísimas esculturas con formas de pene, hechas en madera y piedra. Sin embargo, es importante señalar que el objeto de culto del templo no es el falo del hombre en sí mismo, sino la fertilidad de la tierra y su regeneración. En ese contexto, se utiliza la figura del pene para representar ese concepto.

El falo de madera tiene un tamaño aproximado de 2,5 metros y un peso de 280 Kg. y se talla uno nuevo cada año de un árbol de ciprés. En Japón, se cree que los objetos de fabricación reciente expresan mejor la espiritualidad y la virilidad. Antes de ser tallado, el árbol es traído al santuario para su purificación durante la época más fría del invierno y el escultor solo utiliza instrumentos tradicionales vistiendo con ropas que también han sido purificadas previamente en el santuario.

Durante la procesión, este falo gigante es transportado en un “mikoshi” o santuario portable, que es cargado por 12 hombres te tienen 42 años (En Japón, esta edad se considera crítica y de mala suerte en la vida de los hombres). Con esta tradición los hombres reciben una protección sagrada. Este falo que simboliza la fertilidad agrícola y la fecundidad, solo alcanza su poder cuando es colocado en el interior del santuario Tagata, ya que representa la unión del poder regenerativo de la tierra y la naturaleza.

La procesión inicia el santuario Kumano, donde el pene gigante y otros objetos han sido depositados con anterioridad. La distancia entre éste y el Santuario Tagata es de aproximadamente 1.5 kilómetros. La procesión es dirigida por un sacerdote quien va purificando toda la ruta esparciendo sal a ambos lados del camino. Además del falo gigante, también es transportado otro santuario portátil así como también una banderola con el dibujo de un pene lo suficientemente gráfico que sin duda alguna podría utilizarse para enseñar anatomía.

La procesión es seguida por las autoridades locales, prominentes hombres de negocios, entre otras personalidades, quienes utilizan vistosos vestuarios de color dorado. Además, les acompañan un grupo de hombres tocando música tradicional y canticos sagrados, mientras ingieren y reparten al público grandes cantidades de sake. Estos son seguidos a su vez de un grupo de mujeres que cargan penes de madera de aproximadamente 60 centímetros de largo cada uno. Estas mujeres pueden tener diversas edades pero según la tradición, solo lo hacen las mujeres que tienen 36 años, ya que es considerada una edad desafortunada para las mujeres en Japón. Durante la procesión, los hombres cantan canciones sagradas mientras ingieren grandes cantidades de sake (bebida alcohólica hecha a base de arroz).

Con la euforia de los asistentes, llega el momento más importante del festival, es decir, la llegada de la procesión al Santuario Tagata, donde se retira el viejo falo y remplaza por el nuevo. El viejo falo es usualmente vendido a un hombre de negocios o particular de la localidad.
Los preparativos del festival inician a eso de las 10AM. Alrededor del santuario se venden toda suerte de adornos, golosinas y comestibles con apariencia de pene. La procesión comienza a eso de las 2PM y llega a su destino a eso de las 4pm, donde todos esperan por el “mocha nage” o lanzamiento de los pasteles de arroz. El festival concluye alrededor de las 4:30 pm.

3 comentarios:

Aimé dijo...

ay mi madre santísima jajajajajajajajajajjaja. Ese festival jamás se podría hacer aquí. ajjaja

Henry.Colombia dijo...

me parece interesante que los japoneses todavia conserven tradiciones milenarias y que estas pasen por generaciones...en cambio en nuestra cultura se estan perdiendo las tradiciones...

Anónimo dijo...

Es una POLLA!

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