Mostrando entradas con la etiqueta Historia Japonesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia Japonesa. Mostrar todas las entradas

06 noviembre, 2009

Tateana juukyo (竪穴住居) - Viviendas primitivas.

"Tateana juukyo" es una vivienda primitiva que existió en Japón a partir del período de Jomon hasta el final del período medieval y se considera tener afinidades culturales con el norte asiático. Según las evidencias arqueológicas, durante el los períodos Jomon, Yayoi y Kofun, éste era quizás el tipo más común viviendas. A partir del último período Kofun comenzó a darle paso numéricamente al tipo de vivienda denominado "heichi juukyo" (平地住居), donde el piso no era excavado, sino al nivel de suelo. La vivienda "tateana juukyo" continuo siendo numerosa al norte del Japón, hasta muy entrado el siglo 16 como casa de invierno entre el pueblo indígena AINU.

El patrón general de construcción implicaba la excavación de un hoyo para el piso y después cubriéndolo, generalmente con paja o algo del material excavado, apoyado en un marco de madera. Un elemento característico era el hecho de que el techo de paja llegaba hasta el nivel del suelo.

Las "tateana juukyo" existieron en una gran variedad de formas (ovalados, cuadrados o rectangulares con las esquinas redondeadas, poligonales); el tamaño (a partir de 2.5 x 2.5 metros hasta enormes de 31 x 9 metros como las encontradas en la Prefectura de Akita. Con respecto a la profundidad del hoyo: van desde los 50 cm hasta un metro de profundidad.

05 noviembre, 2009

¿Qué es un Kofun (古墳, こふん)?

La historia japonesa que va desde A.D. 250 hasta D.C. 538 se conoce como Período Kofun. Durante ese período fueron construídos una gran cantidad de túmulos o "Kofun" en japonés. Túmulo es el nombre que recibe el montón de tierra y piedras levantado sobre una tumba o varias. Estos fueron originalmente usados por la élite reinante, aunque algunos fueron construidos para gente común. Se dice que existen más de 30,000 de estos túmulos en todo Japón.

Muchos de estos túmulos eran colinas naturales o que fueron modificadas para darle la forma deseada. Fueron construidos en varios tipos, siendo el redondo y el cuadrado las formas más simples. Un estilo muy distintivo es el "Kofun" en forma de ojo de cerradura. Con respecto al tamaño, varían entre los muy pequeños y otros que sobrepasan los 400 metros de longitud. En Osaka se encuentra el "Kofun" más grande de todo Japón y se dice allí reposan los restos del Emperador Nintoku (16avo. Emperador del Japón).

Formas de un "Kofun"


Corte de un "Kofun"


"Kofun" del Emperador Nintoku, en Osaka

Más sobre los "Kofun": AQUI.

23 agosto, 2009

El Sistema Político Japonés (Parte 04)

SITUACION POLITICA ACTUAL

Japón es la primera economía asiática y la segunda mundial, pero atraviesa tiempos difíciles. Vive una de las peores crisis, política y económica, desde la Segunda Guerra Mundial. El país sufre los efectos negativos de la crisis financiera global que ha provocado que la economía japonesa, tras siete años de crecimiento económico, entrase en una fase de recesión con el fantasma de la deflación otra vez al acecho. Aunque la crisis económica afecta también a otros países, el panorama se complica más en el caso de Japón en la medida que debe afrontarla en un marco de inestabilidad política del Partido Liberal Democrático (PDL) en el poder casi ininterrumpidamente desde 1955.

Después de una excepcional etapa de estabilidad política bajo el liderazgo de Junichiro Koizumi (2002-2006), Japón ha tenido tres primeros ministros en algo más de dos años. Koizumi renunció sorpresivamente a su cargo en septiembre de 2006, siendo substituido por Shinzo Abe. El nuevo primer ministro derrochó muy pronto la herencia política recibida de su carismático antecesor. El PLD, perdió en julio de 2007 la mayoría en la Cámara Alta. Esta quedó bajo el control del grupo opositor, el Partido Democrático de Japón (PDJ), liderado por Ichiro Ozawa. La mala gestión gubernamental y las disputas internas en el propio PLD provocaron, en septiembre de 2007, la dimisión de Shinzo Abe, que sería substituido por Yasuo Fukuda. Éste intentó sin éxito recuperar el liderazgo político necesario para superar la debilidad de la económica. Sus principales propuestas legislativas quedaron bloqueadas en la Cámara Alta. Para frenar su pérdida de popularidad llevó a cabo, el 1 de agosto, un profundo cambio en su gobierno. Sin embargo, el 1 de septiembre de 2008, anunció de improviso su dimisión al no lograr, una vez más, los apoyos necesarios para aprobar sus iniciativas legislativas para estimular la economía.

Para sustituir a Yasuo Fukuda el PLD eligió el 22 de septiembre a Taro Aso, secretario general del partido y ex ministro de Asuntos Exteriores, refrendado el 24 de septiembre en una sesión especial de la Cámara Baja, donde el PLD sí ostenta la clara mayoría, reforzada por el apoyo de su aliado, el Nuevo Komeito. Se daba por descontado que Taro Aso adelantaría las elecciones legislativas previstas, en principio, para octubre de 2009. Sin embargo, ante el agravamiento de la situación económica provocada por la crisis financiera global, el primer ministro decidió agotar la legislatura buscando los apoyos internos e internacionales para afrontar la crisis.

Taro Aso aún no ha logrado aún, a principios de marzo, que su Plan de estímulo de la economía reciba la luz verde del Parlamento debido a la oposición frontal del PDL. La forzada dimisión de su ministro de Finanzas, Shoichi Nakagawa, constituyó la gota que desbordó la confianza de los ciudadanos en las capacidades del PLD para gestionar eficazmente la recuperación económica del país. Taro Aso parece tener los días contados como primer ministro. Su partido ya le esta buscando un sustituto para intentar salvar los muebles del PLD ante las próximas elecciones legislativas previstas para antes de octubre.

El PDJ ve cada vez más cerca la posibilidad de que finalmente tenga lugar en Japón, en 2009, una alternancia en el poder político. Actualmente, el PLD disfruta de una holgada mayoría de 303 de los 480 escaños de la Cámara Baja, gracias a la espectacular victoria obtenida en su día por Junichiro Koizumi en las elecciones legislativas de 2005. El PDL solo cuenta con 113 escaños. Esto significa que el principal partido opositor necesitará más del doblar su actual representación parlamentaria en aquella cámara. En las proximas elecciones hay que tomar en cuenta el enorme desgaste político sufrido por el PLD que se manifiesta en unos índices de aceptación popular que han bajado hasta el 10%.

Merece destacar que durante su reciente visita a Tokyo, el 19 de febrero, la Secretaria de Estado Hillary Clinton mantuvo también una reunión con Ichiro Ozawa para conocer personal y directamente las posiciones del PDL en el ámbito de la política exterior. Se trata de un importante detalle que denota que los EEUU no descartan la posibilidad de que se produzca un cambio político de Japón, que podría afectar a las actuales relaciones especiales con los EEUU. Estos han reiterado su apuesta de seguir considerando a Japón como su principal aliado estratégico en Asia Oriental y así se puso de manifiesto al ser el primer ministro japonés, Taro Aso, el primer dirigente extranjero recibido por el presidente Barack Obama en la Casa Blanca, el pasado 24 de febrero. Pero un nuevo gobierno encabezado por Ichiro Ozawa podría afectar a la estrecha cooperación bilateral existente en el ámbito militar. Es sobradamente conocida la oposición del PDL a la participación japonesa en operaciones militares en el exterior, salvo en operaciones de mantenimiento de la paz bajo autoridad y supervisión de las NNUU. Se opuso con firmeza a que la flota japonesa dé apoyo logístico a la estadounidense en el Océano Índico, en operaciones relacionadas con la lucha contra el terrorismo internacional.

Después de una larga fase de expansión económica que arrancó en 2002, Japón ya entró en recesión en 2008. El Gobierno reconoció el 16 de febrero que el PIB japonés se había contraído un 12,7% en el cuarto trimestre de 2008. Lo más grave es que, esta vez, la recesión económica también ha golpeado a los EEUU, la UE y a algunos de sus más importantes vecinos asiáticos como Corea del Sur y Taiwán. Y lo peor es que ha coincidido con una desaceleración económica en China, el principal destino de las exportaciones japonesas.

Ello ha provocado una drástica caída de las exportaciones japonesas que en enero descendieron un 46% en relación al mismo mes del año anterior. Tampoco ayuda la fuerte apreciación de yen respecto a otras monedas: un 24% con el dólar, un 32% con el euro y un 60% con la libra esterlina. Un yen alto encarece las exportaciones y abarata las importaciones, provocando ya en octubre de 2008 el primer déficit comercial en 28 años. El frenazo del sector exterior ha derivado, a su vez, en un descenso brusco de la producción industrial, un aumento de sus stocks en fábrica de las grandes empresas exportadoras, especialmente las del sector del automóvil y de la electrónica. Y la caida de la demanda exterior obliga a las empresas a realizar profundos ajustes laborales que acaban de hacen trizas el tradicional marco laboral japonés. El Banco del Japón ha bajado los tipos de interés a prácticamente cero. Pero la demanda interior no es capaz de suplir al sector exportador, el gran motor de la economía y mucho menos en una sociedad como la japonesa, muy ahorradora y cada vez más envejecida. Las perspectivas de futuro son sombrías. La OCDE no descarta que, en 2009, la deflación vuelva a Japón.

Ante la delicada situación económica sería conveniente un acuerdo parlamentario entre el PLD y la oposición para aprobar un Plan de urgencia para amortiguar la crisis y estimular, en la medida de lo posible, la economía. Este acuerdo sí se ha producido el pasado 1 de marzo en Corea del Sur donde el Gobierno y el principal partido opositor, tras dos meses de duro enfrentamiento, han acordado en la Asamblea Nacional la aprobación gradual de las medidas legislativas necesarias para responder a la crisis. Cabe imaginar que este supuesto es casi imposible en Japón a las puertas de una contienda electoral.

La coincidencia de la crisis política y económica complica el panorama japonés. 2009 será un año clave para Japón. En las próximas elecciones generales los ciudadanos deberán elegir un nuevo gobierno y es posible que tenga lugar una importante reestructuración del mapa político japonés. Se precisa un liderazgo político para responder a los grandes desafíos económicos y sociales. Entre los primeros, la superación de un modelo económico basado en las exportaciones. Entre los segundos, afrontar el doble problema de la muy baja natalidad y el rápido envejecimiento de la población del país.

20 agosto, 2009

Castillo de Gifu (岐阜城)

El castillo de Gifu está erigido en el pico del monte Kinka de unos 338 metros, en la Prefectura de Gifu. Un primer castillo fue levantado allí por Nikaido Yukimasa en 1201, con el nombre de Inabayama-jo. En 1539, Saito Dosan se convirtió en amo del castillo y lo renovó en la forma de hoy en día. En 1567, Oda Nobunaga (1534-1582) invadió la ciudad de Mino y se apropió del castillo a manos de Saito Yoshitatsu, el nieto de Saito Dosan. Nobunaga trasladó sus jefaturas aquí desde Komaki-jo y renombró el castillo como Gifu-jo.

El castillo se perdió en un incendio y no fue hasta la década del 1950 que fue reconstruido. En el castillo se muestran exhibiciones de armaduras y espadas samurai del Período Edo (1603 a 1868). Además hay una preciosa muestra de instrumentos musicales y otros artefactos de la época. Desde el castillo hay una vista excelente sobre el río Nagara y la ciudad.

19 agosto, 2009

El Sistema Político Japonés (Parte 02)

Gobierno
La Constitución del Japón, que entró en vigencia el 3 de mayo de 1947, es notable por varios motivos:

1. Su declaración acerca de que la soberanía reside en el pueblo,
2. Su afirmación respecto a los derechos humanos fundamentales,
3. Su renunciamiento a la guerra y a las armas, establecido en el artículo 9º "renuncia para siempre a la guerra como derecho soberano de la Nación y que nunca dispondrá de fuerzas armadas terrestres, marítimas o aéreas".

Es un documento completamente democrático, que revolucionó el sistema político en el que se había basado la Constitución de Meiji (su antecesora), en donde se establecía que la soberanía residía en el Emperador. La nueva Constitución declara que el Emperador debe ser "el símbolo del Estado y de la unidad del pueblo, derivando su posición de la voluntad del pueblo en la cual reside la soberanía". Todos los actos del Emperador en cuestiones de Estado ahora requieren del consejo y de la aprobación del Gabinete, y el Emperador no tiene "facultades en relación con las tareas de gobierno".

Separación de poderes
El sistema político del Japón es el de la democracia constitucional y las actividades del gobierno se dividen en los tres órganos: legislativo, ejecutivo y judicial.

La Dieta designa al Primer Ministro y al Presidente de la Corte Suprema de Justicia, quienes son nombrados, formalmente, por el Emperador. La Dieta es el más alto órgano del poder del Estado y por lo tanto, tiene precedencia por sobre el Ejecutivo. La designación del Primer Ministro, quien encabeza el Poder Ejecutivo, se realiza por resolución de la Dieta. Japón practica un sistema de Gabinete parlamentario por el cual el Primer Ministro designa a la mayoría de los miembros del Gabinete (de entre los miembros de la Dieta). De esta manera, el Gabinete trabaja en solidaridad con la Dieta y es responsable ante ella.

La Dieta se divide en dos Cámaras: la Cámara baja o Cámara de Representantes; y la Cámara alta o Cámara de Consejeros. La de los Representantes puede introducir votos de censura respecto del Gabinete y éste, por su parte, puede disolver la Cámara de Representantes. También tiene autoridad para designar al Presidente y a otros jueces de la Cortes Suprema, que son quienes determinan la constitucionalidad de las leyes o de los actos oficiales.

La Dieta es designada por la Constitución como al más alto órgano del poder del Estado. Está compuesta por miembros elegidos directamente por los ciudadanos de más de 20 años de edad. Los partidos políticos, a los cuales pertenecen casi todos los miembros son la unidad básica de la actividad política. El Primer Ministro es elegido por la Dieta de entre sus miembros y éste forma el Gabinete, el cual controla el poder ejecutivo del gobierno.

La Dieta es el único órgano de Estado con atribuciones para aprobar leyes; aprueba el presupuesto, ratifica los tratados internacionales y da inicio a las propuestas de enmienda de la Constitución.

La Cámara de Representantes predomina sobre la Cámara de Consejeros cuando se trate de decisiones de legislación, designación del Primer Ministro, asuntos presupuestarios y tratados internacionales.

El número de miembros de la Cámara de Representantes es de 500; 300 de los cuales son elegidos de acuerdo al sistema electoral por distrito (se elige un representante por distrito). Los 200 restantes son elegidos por un sistema de representación proporcional donde los asientos son distribuidos a miembros de los partidos políticos, de acuerdo a la proporción del voto recibido por cada partido en las elecciones. Los miembros de la Cámara de Representantes son elegidos por un período de cuatro años, pero este período puede acortarse si la Cámara es disuelta por el Gabinete antes de la terminación del período.

Los miembros de la Cámara de Consejeros son 252 y de ellos, 100 son elegidos mediante el sistema de representación proporcional y los restantes, de acuerdo a los distritos electorales. Todos los miembros son elegidos por un período de 6 años (siendo la mitad de la Cámara renovada cada tres años). Los miembros de la Cámara de Consejeros se mantienen en sus cargos independientemente de la disolución de la Cámara de Representantes.

El Gabinete, cuya mayoría de miembros proviene de la Dieta, es el órgano supremo decisorio del Poder Ejecutivo. El Primer Ministro, que lidera el Gabinete, tiene poder para designar y destituir a los Ministros de Estado que conforman el Gabinete, y que deben ser, de acuerdo a la Constitución, civiles. El Gabinete tiene bajo su control la coordinación de un número de ministerios y otros órganos administrativos en los cuales delega el ejercicio y control de las tareas del gobierno central del Japón.

Los miembros del Gabinete son los siguientes:

- Primer Ministro
- Ministro de la Administración Pública, del Interior, Correos y Telecomunicaciones
- Ministro de Justicia
- Ministro de Asuntos Exteriores
- Ministro de Finanzas
- Ministro de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología
- Ministro de Salud, Trabajo y Bienestar Social
- Ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca
- Ministro de Economía, Comercio e Industria
- Ministro de Territorio, Infraestructura y Transporte
- Ministro de Medio Ambiente
- Secretario General del Gabinete (y encargado de Igualdad de Género) (con rango de Ministro de Estado)
- Presidente de la Comisión Nacional de Seguridad Pública (con rango de Ministro de Estado)
- Director General de la Agencia de Defensa (con rango de Ministro de Estado)
- Encargado de la Política Científica y de Tecnología, Asuntos de Okinawa y de los Territorios del Norte (con rango de Ministro de Estado)
- Encargado de la Política Económica, Financiera y Fiscal (con rango de Ministro de Estado)
- Encargado de la Reforma Administrativa y la Reforma Regulatoria (con rango de Ministro de Estado)
- Encargado de Prevención de Desastres (con rango de Ministro de Estado)

El Poder Judicial es completamente independiente. Está compuesto por la Corte Suprema, que es la máxima autoridad judicial del país, y además, existen: cuatro tipos de tribunales inferiores, ocho tribunales superiores, 50 tribunales de distrito, 50 tribunales de familia y 438 tribunales sumariales.

La Corte está formada por un Presidente y catorce jueces. De acuerdo a la Constitución, el Emperador nombra al Presidente, una vez que haya sido designado por el Gabinete; los catorce jueces restantes son nombrados directamente por el Gabinete.

Para ser electo miembro de la Corte Suprema la edad mínima es de cuarenta años. El nombramiento de los jueces está sujeto a confirmación mediante referéndum nacional, que se celebra durante la primera elección general de la Cámara de Representantes que tenga lugar después de su nombramiento; el nombramiento de los jueces es sometido, asimismo, a revisión del pueblo cada diez años. La edad de retiro es a los 70 años.

La Corte tiene autoridad explícita para determinar la constitucionalidad de la legislación y de los actos de gobierno. Los jueces que forman parte de los tribunales inferiores son nombrados por el Gabinete de una lista de candidatos que presenta la Corte Suprema. Los jueces de tribunales inferiores son nombrados por un período de diez años, aunque no hay impedimentos para su reelección. Todos los jueces son independientes en el ejercicio de su función y sólo están sometidos a la Constitución y demás leyes promulgadas. Sólo pueden ser sustituidos si así lo ordena un tribunal de impugnación, constituido por miembros de la Cámara de Representantes y de la Cámara de Consejeros, o si son declarados judicialmente incompetentes, por razones físicas o mentales, para ejercer sus deberes.

Los juicios son públicos y las sentencias se dictan públicamente (a menos que el tribunal decida por unanimidad que la publicidad pueda resultar peligrosa para el orden o la moral públicos). Sin embargo, los juicios por delitos relacionados con la prensa o con los derechos del pueblo garantizados por la Constitución, deben efectuarse siempre en público.

El Sistema Político Japonés (Parte 01)

Emperador Shotoku (573–621)

Shogun Tokugawa Ieyasu (1543-1616)

Emperador Meiji (1852-1912)

Actal Contitución Japonesa puesta en vigor en 1947

Se puede decir que Japón se convirtió en una nación en el período Yamato (fines del siglo III d. C). En ese momento, los antepasados del actual Emperador gobernaban un pequeño número de estados (en las inmediaciones de Nara y Osaka).

En el siglo VII se arraiga fuertemente el budismo en todo el territorio. Y, en el año 604, el príncipe Shotoku implanta la primera Constitución. En el siglo VIII la capital es instalada en Nara, pero no por mucho tiempo; dado que a fines de ese mismo siglo, se traslada a Kyoto. Es ahí cuando comienza el período Heian, “donde las familias nobles tienen gran influencia en el poder. Es aquí donde florece la cultura japonesa autóctona”.

Desde fines del siglo XII hasta la segunda mitad del siglo XIX, Japón pasó al poder de los samurai o clase militar. El orden que existía hasta ese entonces se ve alterado, lo que provoca una gran guerra civil que dura casi cien años (caracterizada por las luchas entre los señores samurai de distintos dominios).

Esta guerra finaliza a principios del siglo XVII cuando Tokugawa Ieyasu crea un gobierno en Edo (la actual Tokio). Ahí se inicia un periodo que está caracterizado por la política aislacionista, que duraría más de doscientos años: se eliminan los intercambios con todas las naciones excepto con China y los Países Bajos. Japón vuelve a abrir sus puertas recién en 1853.

La época de los samurai finaliza definitivamente con la Restauración Meiji de 1868. Así se da inicio a un nuevo sistema de gobierno regido por el Emperador. Se fomenta la modernización, se adoptan sistemas políticos, sociales y económicos del tipo occidental, estimulando la actividad industrial. Se crea la Dieta (Organo Legislativo Nacional) y el pueblo participa limitadamente en los asuntos políticos.

Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, Japón pone en vigor una nueva Constitución adoptando así un sistema democrático pacífico y esforzándose para crecer como una nueva potencia económica.

En 1956, Japón forma parte de la Organización de las Naciones Unidas y desde entonces participa en una gran variedad de actividades para contribuir a la paz y a la prosperidad mundial.

Fuente:
Negre, M.I.: "Estructura histórico-política del Japón" en Observatorio de la Economía y la Sociedad del Japón, agosto 2008.